Base minima cotizacion subsidio mayores de 55 anos

Parte V Prestación de vejez. La Comisión toma nota de la adopción de la Ley nº 2003-775, de 21 de agosto de 2003, de reforma de las pensiones, que tiene por objeto salvaguardar el sistema de pensiones de reparto garantizando su equilibrio financiero hasta 2020. Según el informe del Gobierno, la reforma se basa en tres ejes principales 1 garantizar un alto nivel de prestaciones de jubilación mediante la prolongación de la vida laboral y del periodo de aseguramiento; 2 preservar la equidad y el espíritu de justicia social de los regímenes de jubilación; y 3 permitir a cada individuo constituir su provisión de jubilación permitiendo una mayor flexibilidad y libertad de elección.

Se han adoptado varias medidas para lograr la movilización nacional para promover el trabajo de los empleados mayores de 55 años. La edad a la que los trabajadores son colocados automáticamente en la jubilación por los empresarios sin que ello constituya un despido se está elevando progresivamente hasta los 65 años en 2008. Se está mejorando la progresividad de la jubilación garantizando que el trabajo a tiempo parcial continuado dé lugar a derechos de pensión adicionales y se están flexibilizando y armonizando las normas relativas a la combinación de trabajo remunerado y prestaciones de jubilación definitivas.

Por lo que respecta a los parámetros del sistema de jubilación establecidos en el Convenio, como el periodo de carencia y la tasa mínima de la renta de sustitución, el Comité observa en particular que la reforma tiene por objeto garantizar un nivel elevado de prestaciones de jubilación, con una media de dos tercios de los ingresos del trabajo para 2020, prolongando el periodo de seguro y de trabajo. La edad mínima común establecida en la ley para la jubilación sigue siendo de 60 años. Sin embargo, el periodo de referencia para el cálculo de la pensión de jubilación en el régimen general pasa de 150 a 160 trimestres en 2008.

Por lo tanto, el periodo mínimo de cotización para obtener una prestación de jubilación completa pasará a ser de 40 años. La convergencia a 40 años de cotización en 2008 para los trabajadores del sector privado, los funcionarios y los autónomos se desarrollará entonces para mantener constante la relación con la duración media de la jubilación hasta 2020, habida cuenta del aumento de la esperanza de vida. Para ello, la ley prevé la ampliación del periodo de cotización en un trimestre cada año entre 2009 y 2012.

De este modo, la duración de las cotizaciones necesarias para obtener una prestación de jubilación completa alcanzará los 41 años en 2012, salvo que este periodo se modifique sobre la base de un informe público del Gobierno remitido al Parlamento antes del 1 de enero de 2008, y podrá alcanzar los 41 años y tres cuartos en 2020. Los periodos de trabajo cubiertos por las cotizaciones pueden completarse con la convalidación de los periodos de interrupción o reducción del trabajo por motivos de responsabilidades familiares hasta un límite de tres años para los hijos nacidos o adoptados después del 1 de enero de 2004. Los trabajadores que críen a un hijo con una discapacidad grave pueden beneficiarse de la concesión de un periodo complementario de seguro hasta un límite de dos años.

Los trabajadores pueden recuperar los periodos de estudio hasta un máximo de tres años. Los trabajadores a tiempo parcial disponen de opciones de cotización basadas en el equivalente a tiempo completo. En lo que respecta al cálculo de la prestación de vejez, se establece un complemento de pensión, conocido como surcote, para los periodos cotizados más allá de los 60 años y el cumplimiento de 160 trimestres de cotización.

Las reducciones de la pensión, conocidas como décotes, se reducirán progresivamente del 10 al 5% por cada año que falte del periodo de cotización entre 2004 y 2013 entre 2006 y 2020 para el sector público. Las personas que tengan una carrera completa con el salario mínimo tendrán garantizado un objetivo de jubilación en 2008 básico y complementario obligatorio del 85% del salario mínimo neto SMIC. Las pensiones mínimas contributivas se complementarán hasta un 8% en función de los periodos en los que el trabajador haya cotizado efectivamente. La reforma garantiza que las distintas categorías de jubilados se beneficien de la misma indexación de sus pensiones y prestaciones no contributivas, que a partir de ahora se ajustarán a los precios.